Agencia de marketing digital — Irapuato
Primero entiende qué necesitas. Luego contrata.
Esta página no te va a convencer de nada. Te explica cómo funciona la publicidad digital, te deja ver los precios, y tú decides.
Tu sitio es tu casa. No tu vendedor.
Un sitio web habla de todo: quién eres, qué vendes, dónde estás, cómo contactarte. Sirve para que alguien te investigue y decida si eres real. Eso es importante — pero es un trabajo distinto al de vender.
Sitio web
Muchas salidas. Menú, servicios, historia, blog, contacto. El visitante elige a dónde ir — y a veces elige irse.
Landing page
Una sola salida. Un mensaje, una oferta, un botón. Sin menú del que escaparse.
Los dos se necesitan. El sitio te da respaldo cuando alguien te busca por tu nombre; la landing convierte cuando alguien llega por un anuncio.
¿Tienes un sitio web propio, con menos de tres años?
El anuncio promete algo. La página tiene que cumplirlo.
Imagina que tu anuncio dice "2×1 en cortes de cabello los martes". El cliente hace clic y cae en tu página de inicio: menú, historia del negocio, seis servicios, un formulario de contacto.
Ahora tiene que buscar la promoción que le prometiste. La mayoría no busca. Se va — y esa visita ya te costó dinero.
Anuncio
Página de inicio
El cliente tiene que buscar. Y la mayoría no busca — se regresa.
Anuncio
Landing
Lo mismo que prometió el anuncio. Sin menú, sin distracciones, un botón.
Eso es todo lo que hace una landing page: cumplir exactamente lo que el anuncio prometió, sin que el visitante tenga que trabajar.
¿Y si vendes en línea? Entonces esa página ya la tienes: es la ficha del producto. No necesitas construir una landing aparte — necesitas dejar de mandar el tráfico a tu inicio. Si anuncias unos tenis y el clic cae en la portada de tu tienda, el cliente tiene que buscarlos entre todo el catálogo. Es el mismo error, con otro decorado.
Cuando pagas publicidad, ¿el clic cae en una página hecha para eso, o en tu inicio?
Google y Meta no hacen lo mismo.
Es la confusión más cara que hay. No son dos versiones de lo mismo — atacan momentos distintos del cliente.
Google Ads
Te está buscando. Alguien escribe "plomero cerca de mí" a las 11 de la noche. Ya tiene el problema y quiere resolverlo hoy.
Meta Ads
No te está buscando. Está viendo fotos de sus amigos. Lo interrumpes — por eso el anuncio tiene que valer la interrupción.
Por eso lo que funciona en uno fracasa en el otro. En Google respondes una pregunta; en Meta tienes que ganarte la atención antes de pedir algo.
¿Tienes campañas activas hoy en Google o Meta?
Publicar no es para vender. Es para probar que existes.
Le interesó tu anuncio. Pero antes de escribirte hace lo que todos hacemos: te busca en Facebook o Instagram.
Última publicación: hace catorce meses.
No piensa "qué mal negocio". Piensa algo peor: "¿seguirán abiertos?". Y se va a buscar a alguien que sí parezca vivo.
Lo que ve si no publicas
No piensa "qué mal negocio". Piensa "¿seguirán abiertos?".
Lo que ve si publicas
Ni siquiera lo piensa. Da por hecho que existes y sigue adelante.
Por eso publicar seguido importa aunque ninguna publicación venda directamente. No es contenido — es prueba de vida.
¿Publicaste en tus redes este mes?
Cuánto necesitas para que esto sirva.
Aparte de lo que nos pagas a nosotros, hay que pagarle a Google y a Meta por mostrar tus anuncios. Ese dinero no pasa por nosotros — va directo a la plataforma, desde tu propia cuenta.
Y sí hay un punto de partida: desde $3,000 MXN al mes por cada plataforma. Con menos, las campañas no juntan datos suficientes para saber qué funciona y el gasto se diluye sin enseñarte nada.
Si nunca has invertido, empieza con una sola. Concentrar $3,000 en una plataforma rinde más que partirlos entre dos, y a los tres meses vas a tener datos reales para decidir si vale la pena sumar la segunda.
Cuál primero no es volado, depende de tu giro: si la gente busca lo que vendes —un plomero, un dentista, refacciones— va Google. Si hay que descubrirlo —un restaurante, una boutique, un gimnasio— va Meta.
Así se ve, con un cliente real.
Paco Parfums nos mandó una foto de su perfume tomada con el celular, sobre su escritorio. Esto es lo que salió de ahí — sin sesión de fotos, sin estudio, sin modelo.
Y si hace falta, alguien que lo presente
Esta persona no existe. El video se generó con inteligencia artificial, sosteniendo el producto real del cliente.
Eso significa que no hubo que contratar a un modelo ni a un influencer, rentar locación, ni cuadrar un día de grabación. Y si mañana quieres otra versión —otro mensaje, otro producto, otra persona— se genera de nuevo, no se vuelve a grabar.
Vertical, corto y directo a cámara: el formato que mejor rinde en Meta para video.
Lo que cuesta. Sin cotización, sin junta previa.
Todo incluye lo mismo de base: optimización continua de campañas, creación de imágenes, redacción de los textos y reporte de resultados.
A — Esencial
- Campañas en una plataforma (Google o Meta)
- 4 creativos al mes
- Optimización continua
- Reporte mensual
Por aquí se empieza.
B — Crecimiento
- Campañas en Google y Meta
- 8 creativos al mes
- 12 publicaciones en redes al mes
- Optimización continua
- Reporte quincenal
Cuando el A ya te esté rindiendo.
C — Completo
- Campañas en Google y Meta
- 12 creativos
- 16 publicaciones en redes
- Sitio web y/o landing page incluidos
- A partir del mes 2 eliges seguir con A o con B, según lo que necesites
Si empiezas de cero.
A y B son mes a mes, sin permanencia: si no te sirve, avisas y ya. El C se paga una sola vez.
Contesta las cuatro preguntas de arriba y aquí aparecerá qué te falta.
El presupuesto de anuncios va aparte
Los $3,500 o $6,000 al mes son nuestro servicio. Aparte va el presupuesto de anuncios —desde $3,000 MXN al mes por plataforma— que sale de tu cuenta directo a Google o Meta. Ese dinero no pasa por nosotros y tú ves exactamente en qué se gasta.
Las cuentas son tuyas
Trabajamos sobre tus cuentas de Google Ads y Meta Business. Si algún día te vas, te llevas tu historial, tus datos y tus campañas.
Sin permanencia
A y B son mes a mes: si no te sirve, avisas y ya. El C no es mensualidad — se paga una sola vez, y a partir del mes 2 eliges si continúas con A o con B.
Arranque en 5 a 8 días
Desde que confirmas hasta que la primera campaña está viva. Depende de qué tan listos estén tus accesos y materiales.
¿En cuánto tiempo veo resultados?
Las primeras dos o tres semanas son de aprendizaje: las plataformas prueban audiencias y creativos. Antes de eso los números no significan mucho. A partir del segundo mes ya se puede hablar en serio. Cualquiera que te prometa resultados la primera semana te está vendiendo humo.
¿Puedo cambiar de paquete después?
Sí, hacia arriba en cualquier momento. Hacia abajo con aviso de un mes, para no cortar campañas a media optimización.
¿Y si no tengo nada — ni sitio, ni redes, ni campañas?
Entonces el paquete C es el que te corresponde, porque hay que construir la base antes de pautar. Pero si el presupuesto no da todavía, es mejor esperar que empezar a medias.
¿Trabajan con cualquier giro?
Con casi todos. No trabajamos rubros que las plataformas restringen (apuestas, ciertos productos de salud y financieros), porque las cuentas terminan bloqueadas y es tiempo perdido para los dos.
Si después de leer todo esto te cuadra, escríbenos.
Ya viste cómo trabajamos, cuánto cuesta y qué te falta. Si encaja con lo que necesitas, déjanos tus datos: te respondemos por correo o WhatsApp para ponernos de acuerdo — una llamada si quieres platicarlo, o arrancar directo si ya lo tienes claro.
Y si no te cuadró, no pasa nada — ojalá al menos te haya servido para saber qué te falta.